Un visionario

Un visionario
Ladran Sancho, señal de que cabalgamos
SOY ARGENTINO. Quiero para mi país lo que este gobierno ha sabido brindarnos; justicia social, memoria y un futuro prometedor. A veces voy a escribir, otras a citar notas, opiniones; lo que haya en bolsa. La idea es informar a los que estan fuera, abrir conciencia y dar otro punto de vista a los que están aca. Solo es un poco de buena voluntad y ganas de aportar algo al bien común. LA PUTA QUE ES BUENO SER ARGENTINO!!!
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domingo, 12 de diciembre de 2010

La otra cara de la Xenofobia

Anna Ardin, la sueca del caso Wikileaks, de paseo por Bs, As ( Foto Blog de Anna Ardin)
Anna Ardin
El problema de Villa Soldati nos ha tenido a todos muy preocupados. La incertidumbre, la gente desesperada, las bandas de punteros mafiosos disparando a la gente, elementos de la Policía Federal y de la Policía Metropolitana disparando armas de fuego o violentando verbalmente a la gente en el predio, quemas, heridos, madres con sus niños llorando. Han sido 3 días agotadores.
El Jefe de Gabinete Anibal Fernández y el Ministro del Interior Florencio Randazo -a pedido de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner- oficiaron de mediadores en el conflicto de la Ciudad. Por una parte estaban los representantes de las personas que tomaron el predio del Parque Indoamericano, los representantes de organizaciones sociales y de DDHH y vecinos de la zona y por el otro la Jefatura de Gobierno, Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta. El objetivo de la reunión estuvo dado en reestablecer la cordura, brindar a todos paz, escuchar la situación de esta gente que tomó el parque y ver qué podía hacer el Gobierno de la Ciudad para atender este emergente.
En cuanto a la Jefatura de la Ciudad, poco se consiguió según declaran tanto la parte mediadora como los afectados directamente. No había posibilidad alguna de intercambio aunque Macri luego dijo que al menos por primera vez "se podía sentar con el Gobierno" a conversar. Mientras, se ha provisto de sustento en agua, alimentos y baños químicos a las personas que ocupan el predio, la Gendarmería vela por su cuidado para que no sigan siendo atacados por patotas punteras -algunas con identificados allegados al macrismo- y para tranquilidad de los vecinos de la zona. Es un comienzo.

Leyendo diarios, en La Nación de 11/12/2010 leo una deplorable nota de Fernando Laborda "Entre la hipocresía y la desidia", en la cual entre otras lamentables comparaciones dice:

"Hubo una admisión tácita de la propia presidenta Cristina Kirchner de que la policía no está en condiciones de garantizar ese orden sin reprimir brutalmente y sin matar.
Pocos días atrás, el presidente brasileño, Luis Inacio Lula de Silva, recurrió a las fuerzas armadas para limpiar de narcotraficantes una zona de favelas de Río de Janeiro. Poco después, el mandatario uruguayo, Pepe Mujica, dispuso por decreto la prohibición de la toma de edificios públicos. Ambos hicieron lo que había que hacer, sin temor a que alguien pudiera catalogarlos de "traidores al progresismo" o acusarlos de violar los derechos humanos."

Si nos preocupaba las manifestaciones xenófobas de Mauricio Macri por las cuales no sólo la Embajada de Bolivia sino directamente el Gobierno Boliviano reclama retractación y explicaciones pertientes, ahora tenemos que ver que desde este periódico se sigue sosteniendo que los pobres son el sumidero de la delincuencia organizada. Tanto Laborda como Macri postulan que los extranjeros inmigrados en forma indiscriminada son la fuente de la droga y la delincuencia. También el día anterior desde este mismo matutino se pedía armas contra "estos delincuentes" -los bolivianos refugiados en el parque- e "inmigrantes que trabajen". Siempre el objetivo delante: "pacificar"; en buen romance, reprimir. Y si es matar, mejor; más ejemplificador. Tuvimos 3 muertos y decenas de heridos.

Honestamente no había pensado en escribir al respecto. Un poco por aburrimiento de ver siempre este tipo de comentarios macabros desde que tengo memoria, otro porque no quería seguir cargando tintas a la espera de una resolución pacífica y próspera para todos. Pero -y siempre hay un pero- sigo urgando en los diarios y me encuentro una nota que fue la gota que rebalsó la copa. Se trata de Anna Arding, una rubia sueca -preciosa ella-, quien fuera la que denunció junto con otra mujer a Julián Assange por no usar preservativo a riesgo de transmitir HIV (ver mi nota anterior "Haz lo que yo digo y no lo que hago"). Al margen de sus derechos en reclamar al respecto -algo tarde se acordó de exigir cuidado- me llamó poderosamente la atención una mención especial. La susodicha sueca estuvo en Argentina en 2005 haciendo una pasantía en la Embajada de su país. Según la nota, ella cuenta sus vivencias en un blog donde menciona sentirse discriminada por ser rubia en Argentina y recibir piropos. Allegados de ella mencionan que tiene un perfil feminista combativo y algo exagerado. "Actualmente, entre otras actividades, pertenece al Movimiento por la Hermandad, una asociación de cristianos socialdemócratas que para algunos, es un grupo sueco calificado de “sectario”. Además es miembro del movimiento de centroizquierda Brotherhood". Creo que el ataque de risa que me agarró fue lo que evitó que revoleara el monitor por la indignación.

Mi cabeza rebotaba entre las expresiones racistas de Macri y Laborda por un lado y los piropos discriminadores hacia la blonda y sectaria sueca. Uno no deja de sorprenderse cuando escucha estos ejemplos de fanatismo. Unos por dejar de lado a gente sudamericana a la que considera peligrosa por no tenerla "cortita" y hacen lo que quieren y otros por ser tenidos en cuenta por sudamericanos desde otra perspectiva cultural y ser halagadas por su belleza. La joven trabajó en la Embajada Sueca pero no se molestó en conocer algo de la cultura del país que visitaba.
Es aquí donde nos damos cuenta que el racismo no es solamente rechazar a gente de otra raza, considerarla inferior, mano de obra esclavizable. También el ser bello es motivo de discriminación. El racismo es una idiosincracia, una perspectiva cultural, una militancia política y una justificación religiosa; y cuando no, históricamente siempre sirvió a los fines comerciales y legales.
Pedir represión para pacificar a gente desesperada porque "alteran la paz" y la "convivencia de vecinos" realmente es una posición digna de desprecio. Pretender que la gente no está desesperada sino que son díscolos que no aceptan su lugar de vivir con menos que nada, es una perspectiva tan simplista como despreciativa de la vida y a todas luces repudiable y fuera de todo contexto en el desarrollo social en pleno siglo XXI
Por otra parte, considerar que ser rubia y bella es motivo para crear discriminación en las personas y ser plausible de acoso sexual, intento de violación, negligencia en el cuidado contra el VIH, cuando el resto de la historia cuenta que luego en su casa se reunieron con otros activistas y en la cual Assange conoció a la otra mujer con la cual también mantuvo relaciones sexuales deja más que claro que los prejuicios raciales y sexuales son más caprichosos que fundamentables. No voy a entrar a cuestionar cómo esta joven ve las cosas porque conozco poco y nada de su cultura pero sí es claro que si no hubiesen conversado con la otra chica sobre sus relaciones sexuales con Assange nada de esta persecución legal habría sucedido.

La historia siempre nos muestra que si han habido intereses comerciales, la mejor forma de apropiarse de lo que le pertenece a otro es considerarlo inferior, una herramienta útil a los fines de la conquista y aprovechamiento de la tierra conquistada. Son los habitantes del lugar quienes terminan en trabajos forzados extrayendo riquezas del suelo. Sudamérica no es ajena a esta trágica justificación comercial. Y de pronto nos encontramos a una joven bella siendo acosada por la calle recibiendo la galantería, creatividad y sana imaginación de sendos caballeros argentinos que se dignaron a dirigirle alguna palabra de admiración.

Estuve tentado de cometer la estupidez de decir que me parece "más seria" la persecución de personas apostadas en el parque que la situación de la pobre rubia perseguida pero realmente lo único que no hace igual de grave las apreciaciones de esta jovencita es una cuestión de número. Si tuviesen un número considerable de gente con su misma ideología -cosa que no es difícil considerar plausible de suceder por su pertenencia a organizaciones activistas-, un día podríamos encontrarnos perseguidos por tener "buen gusto". Miles de personas con esta visión compartida hacen a un movimiento xenófobo capaz de justificarse hasta legalmente a la hora de perseguir a quien piensa y ve las cosas de modo distinto.

Para terminar estas reflexiones, debemos tener en claro algo. Los Derechos Humanos -como dijo la Presidenta CFK- no son ni de izquierda ni de derecha, sino que son derechos. Hacerlos valer en todo momento es también una posición ideológica, cultural y de madurez social y humana. Pero a la vez no debemos perder de vista la perspectiva de aquellos que consideran que los Derechos Humanos del otro son erróneos y deben corregirse a cualquier costo solamente porque no están de acuerdo con ello o porque culturalmente no les importa la diversidad ni tienen el sentido común de pensar siquiera que el mundo está plagado de diferencias.


"No se puede vincular la migración con actos delincuenciales"
"Entre la hipocresía y la desidia"
"La sueca que denunció a Assange trabajó en Argentina"

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