Un visionario

Un visionario
Ladran Sancho, señal de que cabalgamos
SOY ARGENTINO. Quiero para mi país lo que este gobierno ha sabido brindarnos; justicia social, memoria y un futuro prometedor. A veces voy a escribir, otras a citar notas, opiniones; lo que haya en bolsa. La idea es informar a los que estan fuera, abrir conciencia y dar otro punto de vista a los que están aca. Solo es un poco de buena voluntad y ganas de aportar algo al bien común. LA PUTA QUE ES BUENO SER ARGENTINO!!!
.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Haga patria, mate un bolita, un paragua, un peruca, etc, etc, etc

Dice Serrat:

Bienaventurados los adictos a emociones fuertes 
porque corren buenos tiempos para la gente marchosa. 


Bienaventurados los dueños del poder y la gloria 
porque pueden informarnos de que va la cosa.
 



Mauricio Macri 
Estos 3 días del parque Indoamericano han sido -en lo que va de este conflicto y que no va a terminar así de fácil- una situación horrible de presenciar. Enfrentamiento de pobres contra pobres. Gente que no tiene nada contra gente que tiene menos aún, como si esto fuese posible también.
Uno empieza entonces a tratar de informarse lo mejor posible porque realmente es una bataola de imágenes sangrientas, incendios, gente corriendo, heridos, muertos. Busco en la televisión, los diarios, internet, todo lo que me pueda servir para entender de donde surge este desmán. Y como la providencia nunca falla, comienza a sonar el repiqueteo de tambores tras la colina de la vida. Uno comienza a avisorar que aquellos redobles son el prolegómeno de algo que a todas vistas no va a ser bueno ni venturoso, al menos para los que estamos de este lado de la orografía. Qué serían estos tambores? Voy a tomar los dos ejemplos emblemáticos; Mauricio Macri y Joaquín Morales Solá.

Mauricio Macri, Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, dijo que el problema suscitado en Parque Indoamericano del barrio porteño de Villa Soldati no era un tema de política habitacional sino consecuencia de la inmigración discriminada por parte de bolivianos y que eso servía de refugio a la delincuencia y al narcotráfico, todo en el marco del Salón  Blanco de la Jefatura de Gobierno, acompañado por su jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, la diputada Gabriela Michetti y sus ministros. 
Por la noche, remató en sendas declaraciones a Canal 13, en las que llamó “usurpadoras” a las personas que se instalaron en el parque en reclamo de una respuesta a sus necesidades de vivienda. Y reiteró: “La Metropolitana está en el lugar, pero sin la Federal no podemos actuar.” A todo esto reclamó a la Presidente Cristina Fernández de Kirchner diciendo: “Quiero pedir a la presidenta que trabajemos juntos en esto, que dejemos de lado las mezquindades, frente a una inmigración descontrolada y el avance de la delincuencia y el narcotráfico”. También afirmó por radio que "si tuviese la Policía Federal daría la orden de desalojo del Parque Indoamericano".


Durante sus anuncios.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, con los ministros Montenegro, Rodríguez Larreta, Vidal y Santilli y la diputada Gabriela Michetti.
Imagen: DyN.





Por otra parte Joaquín Morales Solá en su editorial de 10/12/2010 afirma que "La Argentina es un país que construyó con inmigrantes, pero con inmigrantes que vinieron a trabajar y consiguieron todo lo que tuvieron con el esfuerzo de un empleo, de un oficio o de una profesión. Ningún país en el mundo de hoy tiene las puertas abiertas sin reglas y sin condiciones." 
Luego agrega:
La Policía Metropolitana es, hoy por hoy, una fuerza vecinal que sólo puede servir para arrestar a algunos rateros de mala muerte o para mediar en una pelea entre vecinas. Tiene más armas con balas de goma que de fuego; carece, además, del equipamiento de una fuerza de infantería: cascos, escudos, camiones hidrantes y uniformes suficientes pertrechados. Es más lo que no tiene que lo que tiene. Sus efectivos se paseaban ayer en sus automóviles entre los disturbios con el pánico que compartían con los históricos vecinos del lugar.


No me voy a detener en los reclamos que se hicieron a continuación, especialmente hacia Mauricio Macri por parte de la Embajada de Bolivia y de los vecinos de Villa Lugano y Villa Soldati para que se retracte de sus comentarios xenófobos. Tampoco me voy a detener en la posición del Gobierno Nacional respecto a que no se va a reprimir cuando la vía de solución es la política y no va a involucrar a la Policía Federal con la promesa de separar de la fuerza a todo aquel que viole esta consigna. Sí creo que lo que hay que escuchar en estos tambores es el sonido de la guerra, la muerte, la destrucción de lo diferente, la represión, el uso de las armas como respuesta al reclamo por parte de los díscolos que no aceptan vivir sin tener nada. Pero lo más importante es el trasfondo de odio y desprecio hacia la vida y hacia los que propugnan un mundo de paz y alegría; no en el sentido utópico del mundo felíz y sin dolores, sino en aquel donde la gente vive, ama y progresa aún con los sinsabores que el acontecer de la vida nos pueda deparar. Es el trasfondo de odio y desprecio a la convivencia con los países vecinos con quienes integramos el Mercosur, con quienes compartimos la posibilidad de migrar libremente en busca de oportunidades gracias a una ley considerada de vanguardia como la Ley de Migraciones (25.871), porque reconoce el derecho a migrar como un derecho humano. La misma es considerada como un ejemplo en el mundo porque plantea la migración como “un hecho” y considera que el Estado puede administrarla, pero nunca detenerla. En Argentina esta norma remplazó a la lamentablemente conocida “Ley Videla”, que obligaba a los agentes públicos a denunciar a los inmigrantes en situación irregular. Aunque esa ley de la dictadura sea ya historia en la Argentina, no quiere decir que por eso quienes han sido defensores acérrimos de la matanza de díscolos en la dictadura como lo fué Joaquín Morales Solá ahora vayan a pensar diferente. En estos días se han dado a conocer fotos donde de joven visitaba hogares destruídos por el ejército o reunido en ceremonias con personas como el entonces Gobernador Bussi, en las que negaba estar presente en ellas.


A esta altura ya no podemos pensar ingenuamente. Esta gente redobla tambores agitando vientos de guerra civil; enfrentan pobres contra pobres donde la desesperación los lleva a pelearse hasta por la sombra de un arbol. Donde la desesperación los lleva a ver en el otro no a un hermano, sino a un enemigo que quiere lo mismo que él; apenas algo.
Gente que cree que defender los derechos de los humildes y no usar armas es un tema de mezquindades no va a cejar jamás en sus intentos y a preocuparse como jamás lo han hecho por la cantidad de muertos que les lleve alcanzar su cometido.
Esta gente que cree que ser pobre es ser ladrón, asesino y narcotraficante. Esta gente es la que se ofende cuando le damos techo, educación, trabajo, salud, computadora y televisión digital a una parva de familias de negros de mierda.


Ya no podemos ser ingenuos, este 10 de diciembre es el Día Internacional de los Derechos Humanos
Hoy es el día en que la gestión presidencial de Cristina Fernandez de Kirchner cumple 3 años
Hoy tenemos 3 muertos y la amenaza latente de hacer matar más gente.
Hoy esta gente se ríe del premio que otorga la Presidenta a una ONG por su labor en Zimbawe por los Derechos Humanos.


A ustedes -esa gente- les digo. Esa época donde detentaban el poder con fusiles no existe más y esa Argentina nunca debió haber existido. Es cierto; sucedió pero no va a suceder NUNCA MAS.




(Domingo Bussi y Morales Solá) La Gaceta de Tucumán publicó el 8 de junio de 1976 una fotografía donde se ve claramente al joven periodista Morales Solá participando de un agasajo que el interventor provincial, Antonio Bussi, ofreció a la prensa en su día. En el 2003 Morales Solá le respondió a Hernán López Echagüe: “En 1976 yo estaba en Buenos Aires y no en Tucumán. Y nunca hablé con Bussi, bajo ninguna circunstancia, cuando estaba en Tucumán"  © 2010 Diario Registrado.


El jueves se cumplieron 35 años de la voladura de la casa de la familia Lea Place por una patota integrada por militares y policías.*
El general Acdel Vilas, en ropa de fajina, es saludado por un oficial del Ejército en la zona rural tucumana en pleno Operativo Independencia. A la derecha, con campera, vaqueros y el pelo largo, Joaquín Morales Solá, por entonces periodista de La Gaceta de Tucumán y corresponsal de Clarín en la provincia del norte del país. Diario Miradas al Sur


Premio Nacional de Derechos Humanos
Hoy Cristina presenta el plan de Derechos Humanos


Pánico en la tierra de nadie
Cuando Morales Solá no tenía miedo


Si tuviera la Federal daría la orden de desalojo
Macri y los peligros de la xenofobia
Estaba saliendo y comenzaron a disparar de la Metropolitana
Los dichos xenófobos de Macri desataron más violencia
La Justicia citó a Macri para que de explicaciones por el desalojo
Cómo se gestionó la reacción de los vecinos
Macri culpó a la inmigración descontrolada por la toma

.